Sentencian a 71 años a Diego Santoy Riveroll, el asesino de Cumbres

Diego Santoy Riveroll, el tristemente famoso “Asesino de Cumbres“, que en marzo del 2006 conmocionó a Monterrey a todo Mexico al asesinar a los menores Erick Azur y María Fernanda Ishtar Peña Coss y León, fue sentenciado definitivamente a 71 años de prisión.

El asesino fue sentenciado en base a las acusaciones de los delitos de homicidio calificado, homicidio calificado en grado de tentativa, robo calificado y privación ilegal de la libertad en su carácter de secuestro.

También tendrá que resarcir diversos gastos por tratamientos psicológicos de los padres y hermanas de los pequeños a quienes privó de la vida, 23,400 pesos a Teresa Guadalupe Coss y León Navarro; 10,400 a Erika Peña Coss, así como 23,400 a Catalina Bautista Juárez por la misma razón.

Aparte, deberá pagar 53,390 pesos de gastos por estudios y atención médica, y otros 10,030 pesos por incapacidad parcial a Erika Peña Coss, con lo que se acumula un monto total de 337,760 pesos.

Esta trágica historia, en la que quien era considerado un “chico bien”, asesinó a los hermanos de su novia a causa de una fallida relación amorosa, tuvo lugar el  2 de marzo de 2006 en la casa de Erika ubicada en la calle Monte Casino de la colonia Cumbres de la ciudad de Monterrey.

En las declaraciones testimoniales, se pudo establecer que los niños fueron asesinados en su propia casa luego de que Diego visitó a su ex novia (Erika) para intentar dialogar para reanudar su relación y recibió una negativa de la jóven.

De acuerdo con los testimonios, Santoy “enloqueció” cuando Erika Peña Coss decidió que ya no quería ser su novia. Y cubierto con un pasamontañas y guantes de látex, trepó por las paredes del inmueble hasta que logró ingresar a la residencia.

Una vez dentro, se escabulló hasta la habitación de Erika para intentar convencerla de que no lo abandonara; pero ante la negativa de la joven, Santoy asesinó a su hermana de 3 años, María Fernanda Peña Coss, y a Erick Azur, de 7 años de edad. Antes de huir, intentó degollar a su ex pareja y secuestró a la empleada doméstica; luego robó un coche y se fue del estado junto a su hermano.

Pero gracias a una extensa investigación, apenas cuatro días después fueron localizados y detenidos en Oaxaca mientras se trasladaban en un autobús con dirección a Guatemala intentando huir del país.

Diego Santoy declaró que su ex novia también era responsable de la muerte de los niños en su primera declaración. Afirmó que ella había matado a sus hermanitos porque los odiaba. Y aseguró que el sólo le ayudó a asesinarlos ya que la chica lo había presionado para cometer el crimen aludiendo a una falta de amor hacia ella.

“Yo estoy dispuesto a pagar por lo mío, pero por lo tuyo no”, le dijo Diego a Erika en un careo ante lo que ella respondió “mis manos están limpias, al igual que mi alma”.

En una segunda versión, volvió a modificar su testimonio, señalando que había se había involucrado sentimentalmente con su suegra, lo que había ocasionado un ataque de ira en Érika que la llevó a matar a sus hermanos.

Finalmente, Santoy Riveroll terminó aceptando su culpabilidad en este caso tan famoso, que incluso fue material para una película, que le trajo a este asesino despiadado una legión de admiradores, con una de las cuales se casó en la prisión donde pasará el resto de su vida.

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