Buscan convertir el sargazo en alimentos y bebidas para consumo humano

🔸 Un investigador de Florida desarrolla un método para aprovechar la macroalga que invade las costas del Caribe y transformarla en productos como helados, sopas y suplementos deportivos.

 

#NACIONAL | Mientras el sargazo continúa llegando en cantidades récord a las playas del Caribe mexicano y del sur de Estados Unidos, un grupo de investigadores trabaja en una propuesta innovadora para transformar esta problemática ambiental en una oportunidad para la industria alimentaria.

 

El proyecto es encabezado por Imran Ahmad, profesor de la Universidad Internacional de Florida (FIU), quien investiga la posibilidad de convertir el sargazo en ingredientes aptos para elaborar alimentos y bebidas como helados, sopas, salsas, productos lácteos y suplementos deportivos.

 

De acuerdo con el especialista, el objetivo es aprovechar compuestos presentes en esta macroalga, entre ellos el alginato de sodio y diversos polisacáridos, sustancias utilizadas por la industria alimentaria como estabilizantes, espesantes y fuentes de energía.

 

La iniciativa surge en un contexto de niveles históricos de acumulación de sargazo. Datos de la Universidad del Sur de Florida indican que durante mayo se registraron 28.9 millones de toneladas métricas de esta alga flotante en el Golfo de México, el Caribe y el Atlántico, la cifra más alta para ese mes desde que se tienen registros.

 

El científico explicó que, en lugar de limitarse a retirar y desechar el sargazo, la investigación busca obtener productos útiles a partir de un recurso que actualmente representa un elevado costo económico para destinos turísticos como Cancún y otras zonas del Caribe.

 

Para lograrlo, los investigadores emplean una técnica de procesamiento de alta presión, utilizada actualmente en alimentos envasados como jugos y guacamole. Este método permite eliminar microorganismos potencialmente dañinos sin afectar significativamente los nutrientes presentes en la materia prima.

Ahmad subrayó que antes de que cualquier producto derivado del sargazo llegue al mercado será necesario garantizar que esté libre de metales pesados, bacterias y otros contaminantes, además de cumplir con todos los requisitos regulatorios correspondientes.

Aunque los avances son prometedores, el investigador considera que uno de los principales retos será cambiar la percepción pública sobre el consumo de una alga que suele asociarse con malos olores y contaminación en las playas. Sin embargo, confía en que el desarrollo de alimentos seguros y de calidad permitirá abrir una nueva alternativa para aprovechar uno de los mayores desafíos ambientales que enfrenta actualmente el Caribe.

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