Rescatan 10 monos capuchinos transportados ilegalmente en Tabasco

🔸 Los animales presentaban heridas y síntomas de deshidratación

 

#TABASCO | Al menos 10 monos capuchinos fueron rescatados durante una inspección vehicular en la carretera Villahermosa-Escárcega, según informó la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Tabasco.

Los ejemplares fueron hallados dentro de dos cajas negras de plástico colocadas en la cajuela de un auto, en condiciones deplorables. Incluso, algunos presentaban laceraciones en la piel, aparentemente ocasionadas por un hongo.

Durante la revisión, policías de Tabasco confirmaron que dentro del vehículo se transportaba fauna silvestre, por lo que de inmediato solicitaron la intervención de Profepa.

Dentro de las cajas se encontró que los animales presentaban algunas laceraciones en la piel, al parecer ocasionadas por hongos, además de presentar síntomas de deshidratación.

Por ello, fueron trasladados a una Unidad de Manejo para la Conservación de Vida Silvestre para ser revisados y atendidos clínicamente por personal capacitado.

La persona que transportaba a los monos fue puesta a disposición del Ministerio Público bajo los cargos de tráfico ilegal de fauna silvestre. Especialmente porque el mono capuchino no se distribuye de manera natural en México.

Cabe recordar que los monos capuchinos están catalogados como especie en riesgo y desempeñan un papel clave en la conservación por su función como dispersores de semillas en su hábitat.

¿Es delito? Sí, el tráfico ilegal de especies constituye un delito que atenta contra el equilibrio ecológico, de acuerdo con lo establecido en la fracción IV del artículo 420 del Código Penal Federal.

Lamentablemente, el tráfico ilegal de animales es un delito que se repite constantemente. El pasado 4 de abril, se encontraron 15 cajas de cartón en la cajuela de un autobús de pasajeros de la línea “Sur”, en Oaxaca.

En este, se encontraron 192 iguanas, de las cuales 161 se encontraban vivas y 31 sin vida. Durante la revisión, los ejemplares vivos presentaron comportamientos propios de animales recién capturados como alerta, movilidad activa y resistencia al contacto humano.

Esto permitió determinar que no estaban habituados al manejo humano y que provenían directamente de su entorno natural. Lamentablemente, ninguna persona fue detenida ya que nadie reclamó ser dueño de las cajas.

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